• Pingüinos Antárticos – La base alimenticia del continente helado
  • Pingüinos Antárticos – La base alimenticia del continente helado
  • Pingüinos Antárticos – La base alimenticia del continente helado

Pingüinos Antárticos – La base alimenticia del continente helado

Texto e imágenes: Daniel González Acuña
       Galería de Imágenes

El espectáculo que atónito contemplaba no me dejaba de impresionar, es más bien triste, pingüinos lerdos que sin entender como les afanan sus pollos, siguen en el nido sin saber que hacer, otros más experimentados, intentan defender su prole, sin embargo las skúas, audaces y rápidas, cogen el polluelo en su ganchudo pico, se lo llevan aun vivo, lo despedazan y terminan por engullirselo en cosa de segundos. Cuando pueden también, las más hábiles, logran robar el huevo y luego de romperlo, ingieren el malogrado embrion. Por otro lado, las inmaculadas palomas antárticas que deambulan entre los nidos alimentandose de los excrementos de los bípedos, cada vez que pueden aprovechan, o de sacar un polluelo del nido y matarlo a picotazos, o de romper sus huevos cuando estos son desatendidos por sus padres, de esta forma ingieren más tarde, cuando el huevo es abandonado, su nutritivo contenido.

_DSC0464

Pinguino Papúa (Pygoscelis papua)

Me tengo que conformar con estas tristes escenas, las skúas y palomas antárticas sobreviven en esta época gracias a los descuidos de los pingüinos. Y no sólo estas especies existen a costa de las carismáticas aves, hay una trama trófica que se desarrolla en torno a ellas que sustenta numerosas especies de este helado continente, un testimonio digno de narrar.

DSC_0279

Antártica

La evolución de esta historia es fascinante si se le mira con ojos fríos, muchos organismos se encuentran involucradas en esta pirámide alimenticia, donde los plumíferos toman un rol protagónico. Hay muchas especies que se han adaptado en alimentarse de los pingüinos, ya sea de los excrementos, de sus plumas, sangre, tejidos, etc. El ave, de movimientos torpes sobre tierra, es un nadador espectacular, es un verdadero torpedo que alcanza velocidades de hasta 36 kilómetros por hora, de esta forma puede capturar peces y krill para alimentarse, sin embargo, esta gran capacidad natatoria le sirve principalmente para huir de sus depredadores, cualidades que son tan admirables como las que han adquirido otras especies que persiguen al pingüino en su lucha, también por sobrevivir.

Antartica-primera-parte-(432)

Foca

En nuestro estudio en el continente blanco, bajo el alero del Instituto Antártico Chileno, estamos desarrollando un análisis de un iportante parásito de los pingüinos, la garrapata Ixodes uriae. Hemos estudiado el ambiente donde estos artópodos viven y a los propios pingüinos les hemos tomado todo tipo de muestras, de cloaca y traquea, para buscar virus, hongos y bacterias, muestras de sangre para detectar hemoparásitos y otros patógenos, heces en busca de macro y microparásitos gastrointestinales, también hemos analizado el plumaje en busca de ectoparásitos. Las garrapatas que se encuentran bajo las grandes piedras cercanas a las colonias de nidificación, se congregan en determinados lugares atraídas por sus propias feromonas. Se detectan en todos sus estadios, unas recién muertas rodeadas de huevos frescos, otras mudando a ninfas o adultos, muchas recién alimentadas y repletas de sangre de pingüinos. Todas pasan el invierno bajo el hielo para despertar y atacar a los pinguinos cuando estos llegan a reproducirse en primavera.

A parte de todos estos depredadores, que viven a costa de los pinguinos, hemos ido descubriendo una serie de otros organismos que también dependen del ave para existir. Por ejemplo, piojos del género Autrogoniodes, los cuales son propios de los pinguinos, viven entre sus plumas y ahí se alimentan. Nunca bajan de su hospedador, y hacerlo significaría su muerte.

A parte de los ectoparásitos, logramos aislar bacterias que siendo patógenas o no, también dependen en este caso del pingüino y desarrollan su ciclo de vida a costa del bípedo. Algunas de estas bacterias pueden tener origen antrópico, y otras pueden estar compartiendo con los pinguinos hace millones de años.

DSC_1096

Petrel gigante

Si seguimos investigando, verémos que rodeando las colonias de nidificación de los pinguinos, bajo las piedras hay miles de ácaros que a simple vista pertenecen al grupo de los ácaros Oribatidos, artrópodos de vida libre que aprovechan los excrementos de aves como fuente nutritiva.

Avanzando hacia arriba en la pirámide de este ensamble alimenticio, nos encontrámos con los depredadores de polluelos, además de las nombradas skúas y palomas antárticas, entrarán en la lista, las gaviotas dominicanas y los petreles gigantes antárticos. Es la ley de la vida, muchos de los tiernos y torpes polluelos de pinguinos antárticos terminan sucumbidos por las fauces de los hambrientos depredadores. Las escuas se alían unas con otras para fastidiar al pingüino encargado de cuidar los pollos, una por cada lado intentando robar pollos recién nacidos a su nervioso padre que desesperadamente intenta defender su prole, y cuando lo logran arrebatar, las escuas en una actitud desesperada, desgarrando una por cada lado la presa, despedazan la malograda victima y la hacen desaparecer en el instante, algunas depredadoras mas voraces, no comparten la presa y la tragan completamente.

Antartica-primera-parte-(600)

Pinguino Papua y su cria

Las gaviotas, mucho menos abundantes que en el centro de Chile, han sido reprimidas por las skúas, ave con más fortaleza y habilidad carroñera y aun más pirata que la misma gaviota. A pesar que la gaviota antártica consume pollos y huevos de pingüinos, se ha adaptado principalmente a consumir algunos moluscos presentes en el continente.

Más tarde, cuando los pollos crecen y se cree, o se quiere creer, que estos ya no serán abatidos, se encuentran los petreles gigantes antárticos que con vuelos certeros, rasantes y silenciosos, aprovechándose de un padre confiado y descuidado, embisten y sacan los pollos de las colonias y después de matarlo a picotasos, los deboran en cosa de segundos, los restos serán para las escuas y palomas que esperan que el fornido depredador aereo termine su cena.

_DSC0421

Hielos Antárticos

Y la cosa no termina acá, una vez que el pingüino ingresa al agua, su medio natural, depredadores marinos hacen un festin con los plumiferos, focas leopardo, depredador por excelencia, esperan flotando en el mar al acecho de los pingüinos que regresan de su forrageo a alimentar a sus crias. Con un ágil nado se gatilla una persecución que recuerda a la del gepardo y la gacela en Serengueti, una vez que lo captura, el depredador mantiene al pingüino vivo y juega con el animal maltrecho y ensangrentado hasta que finalmente, después de un par de minutos, lo disloca y con movimientos bruscos lo despedaza para así luego comerlo. En esta acción, se arma un gran alboroto, se congregan numerosos invitados a la fiesta, gaviotas, skuas e incluso también golondrinas de mar que comen todo cuanto puedan, trozos de carne y restos de alimentos del estómago, los que son disputados por todos los oportunistas.

La historia se sigue repitiendo con los cetáceos, las ballenas orcas que en grupos se organizan en perfectas líneas de batalla para darles captura y depredarlos. Estos magnificos cazadores no sólo cazan pinguinos, también focas y lobos, es un real espectaculo ver estas manadas de megacarismaticos mamíferos como también luchan por sobrevivir.

_DSC0808

Pinguino Antártico (Pygocelis antartica)

Esta es una historia que se ha desarrollado y a su vez pulido durante millones de años, predados y predadores, cazador-cazado, una historia que no tendría que dar pena, es la vida que da más vida, es la historia natural de la vida.

Daniel González Acuña
Facultad de Ciencias Veterinarias
Universidad de Concepción

Galería de Imágenes

 

Only registered users can comment.